Mia, de 12 años, murió tras beber un batido preparado en una licuadora sin lavar
La muerte de Mia Shay St. Hilaire, la niña de 12 años por tomar un batido en un negocio en Londres, Inglaterra, activó las alarmas al revelar el motivo por el que la menor de edad, práctica que se lleva a cabo de manera frecuente en los hogares de todo el mundo.
Mia Shay era alérgica a consumir frutos rojos, ante ello tenía especial cuidado para comprar productos en la calle; sin embargo, al entrar en el Pop Inn de Londres se aseguró de pedir un batido azucarado, pero sin que tuviera el fruto que le causaba daño.
Sin embargo, cuando la niña llegó a casa de su tía, de pronto comenzó a sentirse mal al desarrollar una anafilaxia de rápida progresión (reacción alérgica grave, sistémica que afecta a todo el cuerpo) ante la alergia por haber ingerido un alimento prohibido.
La tía de Mia Shay llamó a una ambulancia para trasladar a su sobrina a un hospital. Pero dada la gravedad de la intoxicación, la preadolescente no resistió y murió en el nosocomio. La causa de muerte de la menor fue por intoxicación.
La policía indagó las cámaras de seguridad del establecimiento comercial donde vio cuál fue la causa que originó el deceso de la menor de edad. Según los informes de las autoridades, en el video vieron al dueño del restaurante, Baris Yucel, cuando utilizó el mismo vaso de la licuadora para preparar el batido de Mia.
El dueño del negocio no lavó el vaso de la licuadora donde previamente había elaborado un batido con avellanas y un chocolate. Por ello se produjo un problema conocido como contaminación cruzada por alérgenos, indicaron las autoridades, en una práctica que es común en todos los hogares.
Los padres de Mia Shay dieron a conocer el caso de su hija para crear conciencia y evitar dicha práctica que le costó la vida a la menor. “Ninguna familia debería tener que perder a un hijo en estas circunstancias”, acotaron.