El error en el hospital que dejó a un bebé con el dedo amputado
Un hospital de Tailandia informó que un niño, de apenas un año de edad, sufrió una grave lesión durante el proceso para abandonar el centro médico. El menor terminó con parte de uno de sus dedos amputado accidentalmente cuando personal de enfermería utilizaba unas tijeras para retirar la gasa que sujetaba una vía intravenosa.
El incidente ocurrió el 11 de septiembre en el Hospital Loengnoktha Crown Prince, en la provincia de Yasothon. El niño había permanecido internado desde el 2 de septiembre debido a una infección respiratoria y gastrointestinal, sin embargo, se preparaba para recibir el alta cuando ocurrió el accidente que obligó a prolongar su estancia médica.
De acuerdo con los primeros reportes, una auxiliar de enfermería intentaba cortar el material que mantenía asegurado el tubo intravenoso en una de las manos del pequeño. Durante la maniobra, las tijeras alcanzaron accidentalmente el dedo índice derecho, provocando una amputación parcial y una fuerte hemorragia.
Tras darse cuenta de lo ocurrido, el personal médico actuó de inmediato para controlar la lesión. La parte amputada fue colocada en condiciones especiales para conservarla mientras el menor era trasladado a otro hospital con mayor capacidad quirúrgica, donde especialistas intentarían reconstruir el dedo.
Después de la emergencia, el pequeño fue enviado al Hospital Sunpasitthiprasong, donde recibió atención especializada y fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas. Hasta ahora no se ha confirmado si los procedimientos permitirán recuperar completamente la funcionalidad del dedo, debido a que todavía se encuentra en etapa de recuperación.
La madre del menor, identificada como Wiphaphon Namkhan, habría sido quien hizo público el caso a través de redes sociales. En sus publicaciones compartió una cronología de lo ocurrido y explicó que el accidente sucedió mientras el personal intentaba retirar la gasa antes de que el niño dejara el hospital.
Según el relato difundido por la familia, la enfermera tuvo dificultades para cortar el vendaje y colocó las tijeras entre los dedos del menor. Segundos después comenzó el sangrado y el personal se dio cuenta de que una parte del dedo había sido seccionada.
El hospital reconoció lo sucedido y emitió una disculpa pública a la familia, además de anunciar el inicio de una investigación interna para revisar los protocolos utilizados durante la atención y determinar responsabilidades. La persona involucrada en el accidente fue suspendida mientras avanzan las indagatorias.
Las autoridades del centro médico también informaron que revisarán sus procedimientos para evitar que un accidente similar vuelva a ocurrir, luego de que se dio a conocer que la familia habría presentado además una denuncia ante la policía. Por ahora, el niño continúa hospitalizado bajo vigilancia médica y, de acuerdo con la información difundida por su madre, sigue enfrentando complicaciones respiratorias mientras se recupera tanto de su condición inicial como de las cirugías practicadas después del accidente.